ENTREVISTA A FREDDIE DIAZ SOBRE SU NUEVO LARGOMETRAJE 'CRISTOBAL, EL LADRÓN DE ALMAS'
Por Manu ASR
Alfredo Díaz, de 32 años, desafía junto a
Raúl Muros la moral y los valores de la iglesia en ‘Cristóbal: El ladrón de
almas’, un Largometraje con una infinidad de vertientes.
Desde Táchira, Venezuela, y por chat: tengo
el placer de entrevistar al Director granadino de Cine Independiente Alfredo
Díaz.
Empecemos por comprometerte un poco…
Define en tres palabras la película.
Directa, dura y
compleja. Es una película para frikies.
No apoya ni
descalifica a la iglesia, desvirtualiza sus contextos e interpreta los pasajes
a su manera.
¿Cómo encasillarías al Largometraje?
Es difícil encasillarlo. Hay veces que
pienso que es experimental ya que metemos humor, mezclado con suspense y con un
musical.
Un musical de humor y suspense… me gusta. Continuemos.
Todos tenemos un lado oscuro, ¿crees que
lo has proyectado subconscientemente en ‘Cristóbal: El ladrón de almas’?
En el cine se pueden expresar muchas cosas
que uno piensa, eso supongo que lo harán también otros directores independientes.
Algunas frases de mi personaje las creo realmente, otras las exagero. Todo sea
por conseguir un personaje grotesco.
La trama de la película tiene mucho
contenido reflexivo. Te has atrevido a tocar temas tan delicados como el aborto
y el libertinaje, yo diría que de los puntos más conflictivos para la iglesia.
Y yo me pregunto: ¿qué es para Alfredo Díaz la iglesia?
La iglesia es un lugar de culto donde
muchas personas van a rezar sin molestar a nadie. Pienso que hay mucha
hipocresía a la hora de tomarla con la Iglesia. Ahora está muy debilitada,
aunque bien es cierto que tiene mucha riqueza. Sin ser yo una persona muy
creyente, creo que merece un respeto, el cual se puede basar en la simple
indiferencia. U odias a todas las religiones o a callar.
¿Qué crees que consigues en ‘Cristóbal’
que no lograste en tus primeros Films?
He logrado una mejor calidad de sonido e
imagen, todo está más compacto, más digerible. Y también creo que logro captar
la atención del espectador aunque no le guste el Death Metal.
Encarnas a un cura al que expulsan del
seminario. ¿Qué mensaje intentas enviar al público con tu personaje?
Que cualquier persona sea de la profesión
que sea, puede caer en el alcohol, en blasfemar y perder la cabeza. Es mas, por
culpa del alcohol y las drogas el cura toma la palabra de la Biblia a su
manera, como dije antes, tergiversando los pasajes.
¿Es el rayo que te cae un castigo divino o
la venganza del mismísimo diablo?
Es la gran
incógnita de la película, el pensar que al caerle el rayo se convierta en un
ser despreciable que ha sobrevivido al accidente o si muere en ese instante
porque Dios se lo lleva consigo. Lo que vemos después, es lo que ocurre antes
de tal rayo.
Este es el cuarto Largometraje que realizas.
En ellos has demostrado que es posible ser partícipe de la película como actor,
ser el guionista y director, el que hace las locuciones y doblajes, el que
filma y el que realiza el montaje de escenas y de Banda Sonora. ¿En que faceta
te sientes más cómodo?
Cuando pongo las voces sin duda. Es ahí
cuando hay que darle credibilidad al personaje y donde más a gusto me
desenvuelvo.
¿Y en cual mas incómodo?
El montaje me envicia tanto que voy a
tener que dejar de hacerlo. Las horas pasan volando. Esta vez he contado con
Raúl Muros como segundo director, el cual me ha ayudado en este trabajo montando
algunas partes de videos hechos por el.
En todos los rodajes de cine independiente
ocurre algún imprevisto. ¿Qué dificultades habéis tenido en ‘Cristóbal’?
Todo el rodaje estuvo maldito, cada vez que
nos juntábamos para grabar una escena comenzaba a llover, pero al final ha
servido para darle un aspecto mas siniestro a la película.
¿Cuántas veces te has sentado y has visto
‘Cristóbal: El ladrón de almas’?
Cinco o seis, para comprobar el sonido y talonaje
y hacerle los cambios pertinentes. Una vez que termino la peli no vuelvo a
verla hasta pasados unos meses o años incluso.
A Ricardo el vagabundo se le aparece una
Virgen. ¿Es en sentido figurado su fantasía sexual?
El cree que es una Virgen, pero en su
cabeza solo ve fantasmas.
El Death Metal es un género arriesgado
para ser utilizado como musical en una película, ¿cómo ha sido el recibimiento
por parte del público?
No suelo esperar nunca las reacciones del
público, porque hagas lo que hagas siempre habrá "haters". Los que
vinieron al estreno casi todos sabían a lo que venían, y algunos que más bien
les va otra música siguieron en la sala hasta el final de la película.
¿Dónde está la clave para mantener despierta
la atención del espectador hasta el final?
En empezar con algo "comercial"
para enganchar a la gente los 10 o 20 primeros minutos, y después meter tralla
poco a poco.
¿Habéis quedado satisfechos tanto Raúl
como tú con el resultado final de la producción?
Si. Hemos aprendido mucho al percatarnos
de algunos fallos que tuvimos que cambiar a última hora.
Y para ir cerrando. Si tuvieras que convencer
a un desconocido para que viera ‘Cristóbal: El ladrón de almas’ en vez de ver
una superproducción de Hollywood, ¿cómo lo harías?
Le diría: “Si quieres ver un musical que
no sea ni triste ni para niños, esta es su película. Debes de ver ‘Cristóbal’
porque cuando menos te lo esperas pega un subidón. Es un no parar”.
Un placer haberte entrevistado Alfredo y
que sepas que frases como “El Diablo cayó tendido al suelo, le ayudé a
incorporarse y con el tiempo me hice amigo de él“ te hacen grande. ¡Un saludo y
a seguir creando!
Gracias por la entrevista Manu. ¡Un
saludo!
https://www.youtube.com/watch?v=VImdqdxVmBI


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