LA INFECCIÓN DEL ARTE, OMAR JEREZ
Por
Manu ASR
Antes de nada, sería
conveniente, que explicaras al público en que consiste el arte de la
performance y el proceso performativo del performer, ya que será de vital
importancia para el resto de la entrevista.
Uno nace, se reproduce y
muere siendo un performer.
Se es performer 24 horas al
día, un performer no es una antesala de emociones establecida, lo lleva en su
código genético como el que tiene un páncreas o intestinos, ya que, es una
extensión más del cuerpo.
Para que te hagas una idea,
un actor, interpreta a un personaje y se mimetiza durante el proceso del rodaje,
pero una vez terminado ese proceso fallece, en un performer cuando realiza una
acción no tiene porqué acabarse y es posible que lo arrastre el resto de su
existencia.
Es decir, un actor finge
que se hace una herida con sangre artificial, el performer se amputa el brazo
directamente para mostrar el muñón como sujeto de belleza; unos hablan desde la
ficción y los performer hablamos de la aterradora realidad sin fuegos
artificiales.
Me parece de una valentía
extraordinaria censurar a ETA de la manera que lo has hecho, paseándote por las
calles de Donostia como víctima de un atentado sujetando un cadáver, y emulando
durante siete días las condiciones en las que “vivió” secuestrado Ortega Lara.
¿Se han puesto en contacto contigo algunos de los familiares de las víctimas
para darte las gracias?
He tenido el privilegio de
conocer a familiares y víctimas de ETA que llevan décadas batallando incansablemente
para dar visibilidad a cada una de la víctimas; de lo que más orgulloso me
siento como ciudadano, es que ninguna de estas víctimas han aceptado cargos
públicos (pudiendo hacerlo con su condición de victimario) luchando desde la
libertad sin estar sujetos a ningún substrato ideológico.
Ellos son mis héroes, ellos
son y deben ser nuestro centro de atención porque cada tiro en la nuca,
secuestros o coches bombas son humanos que perdieron su vida por la libertad.
Sabemos que, junto a Julia
Martínez, habéis realizado performances en Tequisquiapan sobre el tren “La
Bestia” proveyendo de alimentos a los migrantes en busca del sueño americano,
en Nápoles sobre la camorra italiana, que habéis estado en ciudad Juárez
censurando los feminicidios, etc… A parte del arte… ¿es el peligro vuestra
droga, vuestra razón para seguir realizando proyectos tan ambiciosos y
peligrosos?
Las posibilidades de volver
vivos en cualquiera de nuestros trabajos se reducen bajo mínimos a medida que
vamos realizando nuevas acciones.
No llegamos a desarrollar contenido
de consciencia plena, ya que, esto podría paralizar el proyecto al entrar en un
estado de pánico, cosa que hasta ahora jamás nos ha sucedido.
Primamos más en los hechos
narrativos que vamos a denunciar y realizar un obsesivo estudio, que en los
percances de las zonas de conflicto a las que nos vamos a enfrentar.
Te digo más, si algo nos
salva de morir , es que naturalizamos nuestro entorno habitual en una zona de guerra, vestimos igual sin necesidad
de camuflarse, manejamos los mismos códigos en nuestro lenguaje corporal y
mostramos ante todo una mirada hierática para ser un contundente reflejo contando
posteriormente lo que hemos observado.
Cuando ven a Julia Martínez y un servidor siempre
piensan: o estos están rematadamente locos o tienen detrás a alguien que los
respalde, de esta forma descontextualizamos la posible muerte y nadie nos
molesta por no saber a qué se enfrentan ellos.
Uno siempre debe de partir
con ventaja.
Estarás de acuerdo conmigo
en que se aprende más de una derrota que de una victoria, y así catalogaste la
performance en la que te encerrarse con ocho neonazis durante varias horas en
la entrevista que te hicieron en el confidencial ¿Qué beneficio a modo de
aprendizaje obtuviste de aquella derrota?
Fracasa otra vez, fracasa
mejor.
Esta frase de Samuel Becket
sintetiza muy bien tu inteligente pregunta.
De hecho me considero un
fracasado profesional por eso en conjunto con Julia Martínez (y él que suscribe
esto) vamos a pasar a la historia del arte.
Tenemos la capacidad de
abordar todas las ideas que tenemos en mente, canalizando el proyecto como un
acto formal que conduzca al fracaso.
Si quieres ser el número
uno en tu sector busca el fracaso cómo método epistemológico.
Y el fracaso no lo
relaciono a la falsa humildad que se postula en occidente, lo llevamos al
principio de prueba error como método científico.
Aplaudí y te agradezco,
literalmente, tu bofetada textual, tildándola de carencia intelectual, a la
propuesta de un periodista del programa El Gato al Agua de realizar como
performance para sentir dolor, que encarnaras a un autónomo durante el periodo
de tres meses. ¿Crees que el periodismo español está preparado para una nueva
ola artística que se aleje de lo “común”?
Muchas gracias por apreciar
ese tramo de la entrevista la cual me resultó realmente incomoda.
Tuve que cortar en seco a Fernando
Díaz Villanueva al frivolizar acerca de las víctimas de ETA, comparándolos con
los autónomos y aquí no le di la posibilidad de hacer mofa y él solo quedó en
evidencia ante la audiencia.
Tengo que decir que los medios
de comunicación se portan muy bien con nosotros y al contrario de lo que muchos
creen tienen una alta predisposición a propuestas que se salgan de lo habitual
de las diversas ofertas que les llega diariamente en la redacción de la sección
de cultura.
La postmodernidad se ha
vuelto más kamikaze y los cronistas quieren ser partícipes de ello.
Fuiste el primero en
simular su propio suicidio en la red social Facebook, y yo, que te considero un
analista de la sociedad, quería que compartieras con los lectores qué sacaste
en claro de aquella vivencia, y si hay alguna anécdota significativa que destacarías,
algún comentario…
Como ingeniero social puedo
decirte sin que me tiemble el pulso que he sido capaz de anticipar hechos
pudiendo citarte dos situaciones a bote pronto.
La primera es cuando
especifiqué que los servicios secretos utilizaban las redes sociales para tener
un seguimiento cronológico de nuestra actividad ahorrando millones de dólares a
las agencias de inteligencia, facilitando la actividad de seguimiento como
luego confirmó el ex agente de la CIA Edward Snowden.
Y la otra ocurrió cuando el
periodista judío francés Zvika Klein llevó una kipá caminando durante diez
horas por Francia con cámara oculta soportando estoicamente los insultos para
mostrar el antisemitismo que nunca ha desaparecido, situación que dio la vuelta
al mundo cuando yo la había realizado un año antes en Granada por la calle
Elvira.
Las dos estás documentadas
en prensa con fecha y hora.
Recalcaría una frase tuya en
referencia a la red social de Facebook: “hemos dejado a los servicios secretos
y a los gobiernos que violen nuestra parcela más íntima sin abrirles la puerta
de nuestra casa”. ¿Qué opinas sobre las consecuencias de que continúe la
sociedad tan ciega con respecto a las redes sociales?
Ya es demasiado tarde, no
hay posibilidad de redención, lo más trágico de toda esta paradoja es que los
que van de antisistema o cabezas pensantes son ‘mainstream’ y su discurso
resulta nimio y estéril.
Incluso el filósofo Slavoj
Žižek es un sujeto colocado por el mismo sistema sin que su pensamiento resulte
incómodo y alimenta el biberón de los neo marxistas sin un atisbo de alarmismo.
Tengo entendido que eres
judío sefardí.
¿Qué extracto de la Torah que
tengas memorizado quieres compartir con nosotros?
La frase que llevo siempre
conmigo es “cuídate mucho de hacer llorar a una mujer, pues Dios cuenta todas
sus lágrimas”
Mi vida está configurada
única y de forma íntegra por la figura de la mujer.
Mi madre, las amigas de mi
madre, mi hermana, las amigas de mi hermana y Julia Martínez es todo mi
universo.
Prefiero la inanición que
imaginarme un mundo sin mujeres.
¿Qué motivos te impulsaron
a seguir esta religión?
La base de la torah es
dudar, dudar, dudar y dudar.
Debes de dudar del eterno, de
tus ideas, de tus creencias, cuando dudas inmediatamente preguntas, estudias,
observas, cuestionas y finalmente sigues dudando por que nada tiene una
respuesta final.
Dicen que donde hay dos
judíos hay tres opiniones.
Los judíos representas el
0,25 por ciento de la población mundial pero si observas poseen el 29 por
ciento de los premios nobel y eso se debe a que generación tras generación se
inculca cuestionarte todo hasta la saciedad.
Puedo decirte que está
sensacional entrevista que me estás realizando solo lo hago desde la duda,
jamás desde la aseveración.
Hay una imagen tuya en la
que sales orinando sobre una bandera con la esvástica nazi, riendo
vigorosamente, con la kipá puesta (gorro judío), ¿qué sentimiento o pensamiento
tuviste mientras lo hacías?
Julia Martínez y un
servidor, tenemos un método por ahora no empírico que se basa en la siguiente
premisa.
Si uno al denunciar el
horror lo hace desde el humor las posibilidades de desacreditar al bando
enemigo es más probable que desparezca.
Te pongo un ejemplo a modo
de explicación.
La camorra es una de las
cuatro mafias existentes en Italia, si un productor y el director de cine realizaran
una serie colocando a los mafiosos como seres estúpidos y de inteligencia
limitada, esto, llegaría al espectador medio, que identifica a los miembros de
los clanes como idiotas, provocando un efecto inmediato en esa población
sensible que haya podido seducirle por un momento ser parte activa de la camorra;
el hecho, es que la camorra se ha popularizado por ser necios por medio de la
serie, el individuo pensaría seriamente pertenecer a un grupo que está
estigmatizado negativamente y de esta manera reducir el poder de los grupos
criminales. El humor es el arma de destrucción masiva más poderosa si sabe
utilizarse con mesura y en el momento exacto.
Te consideras apolítico. Como
artista, ¿te obsequia tal condición de una “licencia extra” para explorar más
terrenos y criticar mediante tu obra con más fuerza?
Tenemos de los nervios al
personal ya que llevan años especulando con nuestra ideología política, si algo
llevo como bandera es el silencio, la no identificación y la autonomía para
trabajar sin estar sujetos a nada ni a nadie.
El sacramento hipocrático
de un artista debería estar sujeto con prescripción no ideológica.
Si muestras tu ideología
has muerto como tal.
Es evidente que cuidas tu
imagen al detalle, y tienes una forma de vestir muy selecta. ¿Podrías decirnos
si consideras que la imagen de una persona ha de ir de la mano de su obra, o si
abre puertas o puede cerrarlas en el mundo del arte en el que te mueves?
Puedo dar la sensación de
un aristócrata impoluto y que vive en la opulencia neocapitalista sin excesos
de preocupaciones.
Pero detrás de mi aspecto
he estado en situaciones que el 800 por ciento de la población no ha visto ni
en ciencia ficción, desde tomar un té con terroristas buscados por los
servicios de inteligencia internacionales radicados en Damasco hasta degustar
fugu en un restaurante en la ciudad de Tokio con un Jefe yakuza que tenía a su
disposición a 300 soldados que mataban y se desvivían por él.
Mi estética es un escudo
antimisil para engañar y hacer creer que tengo un criterio cuando realmente
pienso todo lo contrario.
Tu vestimenta es una carta
de presentación y el que diga lo contrario es que nunca ha sido ratón de
laboratorio de experimentar la sensación de como esa misma persona ha
metamorfoseado su tono de voz y lenguaje corporal en dos ocasiones distintas,
eso se llama poder y el poder es información.
¿Qué aspectos consideras
más importantes en una persona?
Lealtad, lealtad, lealtad y
lealtad como un samurái con el código bushido, es algo que considero primordial
para alguien que camine a mi lado.
Has vivido en Tokyo, Siria,
Kuwait…
¿Qué característica de
provecho urgente que hayas evidenciado de otras culturas necesita la sociedad
española?
De los japoneses destacaría
la humildad, el silencio y la sutil educación que a diferencia de los españoles
que les parece maravilloso gritar, subir el tono de voz e interrumpir la
conversación para escucharse a sí mismos.
Y de la cultura islámica
destacaría muy por encima el respeto a sus mayores, lo opuesto a occidente que
buscamos una residencia para dejarlos morir a ojos de extraños que les limpie
la mierda que nosotros no deseamos hacer.
¿Qué herramienta incluirías
en los hábitos de la humanidad como método de evolución?
Es importante este recurso
para la humanidad porque la ecuanimidad es ese estado donde tu persona no
interpreta o juzga y se une a un todo como parte de una partícula.
Antes de nacer somos
átomos, cuando nacemos somos la cohesión de esos átomos y al morir los átomos
se dispersan pero no desaparece.
Básicamente lo que quiero
matizar es que al cruzarte con una persona que no conoces de nada en la calle
es que te une más a esa persona que puntos que te separan, busca lo mismo que
todos: AMOR.
Si pudieras traer del
descanso eterno a una persona, ¿quién sería? Y ¿Sobre qué tema hablarías con
él?
Sería Shidarta Gautama y
más que hablar con él lo único que haría ya que no podría aportarle nada sería
observarle y mimetizar su comportamiento.
Decirte que ha sido una
suerte el poder entrevistarte Omar y que haya artistas que se comprometan son
sus pensamientos como lo hacéis Julia y tú. Estaremos muy atentos y expectantes
de vuestros próximos trabajos, de los que seguiremos aprendiendo y
reflexionando, pero sobre todo, y no me cabe la menor duda, sorprendiéndonos.
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